Il Divo

Cuando el fenómeno que es Il Divo fueron homenajeados en los Classic Brits en el Royal Albert Hall a principios de año, su premio de Artista de la Década dio testimonio del éxito sin paralelo que los cuatro chicos han gozado desde que se anunciaron por primera vez ante el mundo con su multi-platino álbum debut en 2004. Más discos #1 los siguieron -‘Ancora’, ‘Siempre’ y ‘The Promise’ - y en cada escenario, Il Divo permaneció leal a su misión artística: compartir con el mundo su pasión por la música y su apasionada creencia en que ésta es un fuerza unificadora.

El cuarteto rompe-récords del crossover clásico -el tenor sueco Urs Buhler, el barítono Carlos Marin de España, el artista pop francés Sebastien Izambard y el tenor David Miller de EUA se reunieron por primera vez en el 2003, como la culminación de una exhaustiva búsqueda hecha por el productor de música Simon Cowell para encontrar cuatro cantantes que contaran con un talento único que pudieran, como grupo, realizar magia musical.
En los seis años que han seguido a su increíble revelación, los chicos de Il Divo han seguido creciendo como artistas y cantantes, y sus millones de fans alrededor del mundo los han acompañado en este viaje.

Con más de 25 millones de álbumes vendidos, 150 discos de oro y de platino, más de 2 millones de boletos vendidos para sus shows y el único álbum crossover de música clásica - ‘Ancora’ - en haberse posicionado en el US Billboard Top 200 en el No 1, Il Divo puede ser perdonado por descansar en sus laureles. Pero ese no es su estilo. “Constantemente nos encontramos mejorando,” Urs enfatiza, “a un diferente nivel. Cada vez que hacemos algo nuevo, queremos hacerlo mejor. Y aún lo estamos logrando, lo cual me llena de satisfacción.” El nuevo álbum es, como él dice, “mucho más serio, más maduro. Desde que empezamos, han existido tantas personas allá afuera tratando de hacer lo que nosotros hacemos. Así que necesitamos cambiar, de lo contrario esto ya no sería interesante para nosotros, o para nuestro público.”

Ahora, siendo congruente con la determinación de Il Divo de abrazar nuevos retos artísticos, este viaje está destinado a dar otra vuelta. Carlos, David, Sebastien y Urs se han encontrado en el estudio de grabación durante los últimos 18 meses, trabajando en un álbum -el cual se lanzará en Noviembre -que escribirá otro capítulo en su extraordinaria historia. Como Sebastien explica, los cuatro se preguntaron a sí mismos antes de empezar las sesiones de grabación, “¿Cómo podemos mejorar esto? Era una situación de tratar de pensar en Il Divo como si fuera un nuevo proyecto. Ha sido una gran inversión para nosotros cuatro, en términos de tiempo, pasión y creatividad.”

Carlos describe el proceso de grabar un Nuevo álbum como “increíble -realmente puedes escuchar la evolución. Y esa conexión entre nosotros, la manera en la que esta combinación produce la magia, es más fuerte que nunca.” Urs ofrece una pista de lo que podemos esperar, musical y conceptualmente, del nuevo álbum, el cual destaca una dramática e inolvidable versión del éxito de 1989 de Chris Isaak ‘Wicked Game’ y una increíblemente hermosa versión del clásico de Roy Orbison, ‘Crying.’ “Hemos grabado una adaptación de Adagio for Strings de Samuel Barber,” él revela, “con un nuevo coro. Suena verdaderamente dramático. El álbum completo es así: hemos partido de material con raíces clásicas de cuerda y piano: por ejemplo, otra nueva canción está basada en Moonlight Sonata de Beethoven. Armónicamente, esto está destinado a ser más interesante.”

Cuando emergieron por primera vez, Il Divo presentó un gran problema para aquellos que no pueden sentirse contentos hasta que encuentran un nicho en el cual poner algo. ¿Cómo, se preguntaban, podía ser descrita la música de Il Divo? ¿Era ópera? ¿Pop-ópera? ¿Teatro musical? Pero tratar de categorizar a Il Divo ha sido siempre un juego - y tratar de hacerlo ignora por completo lo que hacen, y los diferentes regalos que fundamentalmente traen a la mesa. La preparación de Urs tanto en entrenamiento vocal clásico como el tiempo, de adolescente, que pasó en una banda de heavy metal (es un guitarrista apasionado hasta la fecha); la preparación de Sebastien en el pop -antes de Il Divo, encabezó las listas de popularidad francesas - y su continua dedicación y adentramiento en ese género y después en la actuación; la pasión de Carlos por el teatro musical y el el canto (realizó dos álbumes antes de cumplir 10 años); el entrenamiento intensivo de David en ópera, y su trabajo en ópera y teatro musical, incluyendo un papel principal en la obra de Baz Luhrmann “La Boheme” en Broadway: un conocimiento superficial de la procedencia de cada uno, da a entender que Il Divo ofrece un extraño grado de variedad, experiencia, dedicación y maestría.

Como David lo ve, los seres humanos responden a la música en un nivel emocional - y son más propensos a disfrutar la música que en tratar de clasificarla. En el nuevo álbum de Il Divo, él dice que los cuatro cantantes “usan técnicas clásicas, ciertamente. Y, más importante, se desvían a una dirección dramática y cinemática que tiende más a la ópera.” Pero eso no convierte a su música en solo ópera, solo pop o sólo cualquier cosa, añade David. En lugar de eso, Il Divo trata acerca de “comunicación, emoción y pasión”. En cualquier caso, se ríe Urs, “Se borran los límites que enojan a los puritanos, pero eso es un buena cosa para hacer.”

Los cuatro están intensamente emocionados con el nuevo álbum, y listos para salir. Ninguno de los cuatro olvida el amor y la lealtad que las fans aún les siguen demostrando. “Ése es el mayor logro,” dice Sebastien, “más grande que cualquier premio: el ver a todas las fans allá afuera. Y ahí siguen, aún después de seis años.” Para David, lo que distingue a Il Divo es “el rango de colores que nuestras cuatro voces tienen”. Es esto la emoción, belleza y el poder de esas voces, esos “colores”, lo que comunican- y el hecho de que el grupo nunca se detiene, lo que explica por qué Il Divo y sus fans continúan en el viaje juntos, él cree. El nuevo álbum logrará, dice Urs, deleitar a sus fans de igual forma que a ellos los deleitó. “Pensamos que es la mejor cosa que hemos hecho,” sonríe orgullosamente. ¿No pueden esperar más para trabajar? Esta palabra molesta un poco a Carlos. “Esto no es trabajo,” sonríe. “Es una pasión”.