CARLOS
Para el barítono español Carlos Marin, hay una sola cualidad, muy por encima de otras, que distingue a Il Divo de los demás “Creo que la magia es que provenimos de diferentes países y que tenemos diferente preparaciones¬ ópera, pop, teatro musical ¬ que son muy variados. Y las personas que tratan de imitarnos no tienen eso. Esto es lo que nos hace únicos. Nos juntas en una licuadora y es un cocktail Molotov ¬una enorme explosión de vocales.”
En el caso de Carlos, la variedad que brinda a Il Divo incluye ópera, pop, teatro musical, producción de escenarios y televisión, conducción y actuación.
La actuación está en su sangre, él comenta. “La primera vez que estuve enfrente de un gran número de personas fue en Alemania, donde nací, y sólo tenía seis años y actuaba enfrente de 800 personas. Y no he parado desde entonces.” Carlos había realizado dos álbumes antes de cumplir los 10 años y antes de unirse a Il Divo él era una popular estrella de los escenarios y la televisión ¬hechos que sirven para reforzar la impresión de que aquí hay un artista que es inusual y completamente dedicado a lo que hace.
Tan dedicado, que de hecho, fuera de Il Divo, Carlos se encuentra también trabajando en una nueva producción de teatro que describe como “de la vieja-escuela, con bailarines de tap, grandes números musicales y una velada de swing”, la cual estelariza su ex-esposa, la cantante y actriz Geraldine Larrosa. Para él, no hay nada extraño en trabajar con Geraldine. “Somos amigos y siempre lo seremos,” él comenta. “Y es sumamente talentosa, así que ¿por qué no continuaría colaborando con ella?”
Carlos brinda un enfoque refrescantemente similar a Il Divo, aunque admite que todavía se encuentra maravillado ante el éxito que el grupo ha alcanzado. “Es increíble,” sonríe, y continua para decir que algunas veces “es como vivir en un sueño hecho realidad. Veo todo como en una película. Me encuentro en ocasiones sentado y pensando, ‘Wow, mira todas las cosas que he realizado. Y es fácil de olvidar que cuando todo ocurre, te ocurre a ti también. Pierdes la perspectiva.”
Hablando de la vieja escuela, el mismo Carlos se comporta y se viste tal como una estrella de antaño, su impecable ropa y su arreglo personal habla de alguien mayor a su edad. El se encuentra feliz de ser descrito de tal manera, para él su papel como artista es uno que conlleva con el requisito de verse lo mejor posible, y de ser lo mejor posible. “Esto no es trabajo,” sonríe. “Es una pasión”. Con esto puedes percibir lo que quiere decir: ¿por qué me molesto con medidas incompletas? Es todo o nada.
No existe el enmedio.



